JAVKIN: INCUMPLIMIENTO DE LOS DEBERES DE FUNCIONARIO PÚBLICO
La semana pasada presentamos ante la Municipalidad una nota exigiéndole al Sr. Intendente de la ciudad que ordene el cese de la publicidad en la vía pública rosarina, de las empresas Uber y DiDi, absolutamente convencidos de que el primer y el último responsable de este hecho irregular es el intendente de la ciudad, Sr. Pablo Lautaro Javkin.
La Ordenanza 2649/80 de nuestra ciudad prohibe ofertas de servicio de transporte por fuera del marco legal municipal.
Y, mas grave aun, la Constitución Nacional, en su artículo 42 deja claro el derecho de los consumidores a una información adecuada y veraz y agrega que las autoridades proveerán a la protección de esos derechos.
Además, en un fallo reciente en el marco de la apelación de la causa Sindicato de Peones de Taxi de la ciudad de Buenos Aires contra el Gobierno de esa ciudad (del que hablaremos en una próxima entrega), la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires afirma que el Gobierno de la C. A. B. A. consintió la difusión de publicidad de estas empresas (ilegales) en espacios públicos, entre los que se destacan los correspondientes a servicios de su titularidad, como las estaciones de subte y del sistema ecobici, generando en los consumidores una apariencia de regularidad. Esto desatiende los riesgos concretos para quienes pudieran verse inducidos a contratarla sin información adecuada.
Paradas Libres dialogó con Javkin sobre el tema, a través de whats app (intercambiamos 48 mensajes de texto) y quedó muy en claro que la voluntad política del intendente para combatir el transporte ilegal y clandestino que las empresas Uber y DiDi prestan en nuestra ciudad lo que configura una competencia ilegal, desigual y desleal con los taxis y remises rosarinos, es cero.
Mas allá de los intentos de tomarnos el pelo apelando a una barata ironía, las excusas de Javkin, si el hecho no fuese tan grave, deberían movernos a risa por lo pueriles e inconsistentes.
Entre otras cosas...
Nos dijo que la publicidad no se contrata acá, lo cual no es cierto, ya que, si bien Uber y DiDi pueden contratar en C. A. B. A., el último eslabón de esa comercialización es una empresa rosarina y, si no lo fuera, se está utilizando el espacio público rosarino, aunque la publicidad se contratara en Pekín, Países Bajos o Londres.
Nos dijo si sabíamos de la reforma laboral (sic). ¿¡!? Que algún lector iluminado nos explique que tiene que ver eso con la difusión de publicidad ilegal en espacios públicos de Rosario
Nos dijo que el tema abarca a miles de ciudades en el mundo. O sea: debemos entender "mal de muchos, consuelo de todos", o de tontos. Además, omitió decir que en muchas ciudades del mundo Uber fue expulsada, (sin ir mas lejos, en Puerto Iguazú avanza una ordenanza para prohibir taxativamente estas app piratas y blindar a taxistas y remiseros locales).
Nos dijo que si se prohíben Uber y DiDi se perjudicarían la mitad de los taxistas rosarinos, haciendo alusión a los que trabajan para estas app ilegales.
Obviamente, todo fue prolijamente contestado, aunque cayera en saco roto.
Antes de continuar con un último dato, que considero relevante, quiero contar una breve anécdota.
Hace unos días me tocó transportar con el taxi a un matrimonio de la provincia de Corrientes. Salió el tema apps y les dije que acá Uber y DiDi no estaban autorizadas. De inmediato me dijeron: ¿Cómo, si están las publicidades en pantallas LED a la vista de todo el mundo?
Fue difícil la respuesta. Porque uno, en el marco de esta gran familia que llamamos Rosario, puede enojarse y despotricar contra el intendente, los funcionarios y muchos concejales pero, hacia afuera, da vergüenza hablar mal de uno de los nuestros.
Acabé diciéndoles que ya se estaba tramitando la baja de dichas publicidades y me mordí para no hablarles del atropello a la dignidad del lord máximo de nuestra ciudad. Por orgullo. Y escondiendo una enorme vergüenza ajena.
El último dato es el siguiente: Según el sitio web de información y opinión del periodista de Canal 5, LT8 y La Capital, Guillermo Zisman, un cálculo del espacio de estudio académico Sur Plus, hecho en base a la cantidad aproximada de viajes que realizan los rosarinos con Uber y la comisión del 25% promedio que percibe la multinacional, estima que la ilegal Uber factura 40 millones de dólares anuales en Rosario. Obviamente, esta suma es extraída impune e ilegalmente del bolsillo de los taxistas y los remiseros rosarinos, mas allá de la ridícula afirmación de Javkin que dice que si se prohíben las app se perjudica la mitad de los taxistas. Obviamente, esa suma habilita la posibilidad de comprar voluntades...
Para cerrar, informamos que a comienzos de esta semana enviamos una nota al Concejo, informando sobre la nota que le presentamos a Javkin y solicitándoles que aprueben un Proyecto instruyendo al Ejecutivo a que ordene el cese de las publicidades ilegales. Al respecto, el concejal Mariano Romero, nos dijo que ellos también presentaron una iniciativa y van a tratar de que se apruebe, tal vez junto a la nuestra, sobre tablas. Difícil pero, la intención es loable.




Comentarios
Publicar un comentario