ENTRE LA HIPOCRESÍA Y LOS MANOTAZOS DE AHOGADO.
El lunes pasado, mientras un grupo de taxistas nos manifestábamos frente a la municipalidad para mostrar nuestro descontento ante el avasallamiento que estamos sufriendo de parte de Uber y DiDi, acertó a salir del Palacio de los Leones la Presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuk, jefa de campaña de Carolina Labayrú. Cruzó hasta donde estábamos nosotros y le dimos a conocer algunas de las cosas que (nos) estaban pasando.
Que habíamos comenzado a hacer operativos de disuación para que las app ilegales no trabajen impunemente en las paradas de taxis con mas afluencia de pasajeros. Que nos habíamos encontrado con la resistencia de trabajadores de delívery que entraron en discusiones sin sentido con nosotros. Que Diego Herrera, Secretario de Control, nos atendió y nos había prometido que iba a conseguir, al menos, un par de pasantes (pidiéndoselos a Nerina Manganelli, Secretaria de Movilidad) para hacer los operativos conjuntamente con nosotros. Que Nerina nos atendió y nos dijo que no tenía pasantes, que podría ser con inspectores pero, que lo tenía que hablar con Pablo (el Intendente Javkin). Que habíamos hablado el lunes anterior con Rogelio Biazzi que se acercó a saludarnos y nos dijo que estaba al tanto de todo pero, no se podía hacer nada si Pablo no daba el O. K., etc.
Schmuk nos escuchó y, cuando le manifestamos que "el dique de contención" a nuestra propuesta, era Javkin, nos dijo: "Voy a hablar con Pablo".
A las 48 horas le enviamos un msj de w app y no nos lo contestó. La llamamos por w app y no nos contestó. La llamamos por línea,... y no nos contestó.
Pero, allí no termina la "novela". Para nuestra sorpresa y desazón, en el transcurso de ese miércoles, salió a hacer declaraciones periodísticas totalmente distintas a la comprensión de la problemática que había mostrado dos días atrás cuando nos dijo "voy a hablar con Pablo".
Dijo que los taxistas teníamos que mejorar el servicio, que mas importante que el control a las app ilegales era fortalecer el servicio de taxis, que si no, la culpa es del otro, que se votaron herramientas, como la tarifa flexible, y debíamos usarlas para competir con las app ilegales, etc.
Si la Sra. Schmuk nos dijo el lunes que le iba a trasladar nuestra inquietud al Intendente es porque lo que le pedíamos no le pareció descabellado ni mucho menos. Entonces, ¿ qué fue (o quien fue) que hizo que cambiara de idea tan drásticamente?
Obviamente que entre el lunes y el miércoles pasó algo que podemos intuir ("voy a hablar con Pablo") pero desconocemos. La cuestión es que la concejala, con su cambio de actitud, mostró indubitablemente, su hipocresía. Pero, este no es el único gesto hipócrita de Schmuk, ya que, cuando nos dice que tenemos que competir con las app ilegales, vuelve a ser hipócrita, dado que es la alianza política a la que ella pertenece y de la que es miembro encumbrado en nuestra ciudad, la que conduce los destinos de Rosario hace mas de cinco años. Ella sabe perfectamente que la tarea a desarrollar para impedir la ilegalidad, en este caso, le corresponde a la Municipalidad. Entonces, no puede mirar para un costado y decirnos que tenemos que competir con gigantes multinacionales que están entre las que mas facturan en el mundo, mientras el Ejecutivo Municipal no hace nada para impedir la competencia desleal, desigual e ilegal que Uber y Didi le (nos) hacen a los taxis..
La Sra. Schmuk no puede desconocer que hay un estudio que la municipalidad le encarga a la U. N. R., (cuyo rector es nada menos que el esposo de la concejala) que, entre otras cosas, dice cuantos taxis y remises hacen falta en nuestra ciudad. Y ese cupo ya está cubierto. Por ende, no hay lugar para un solo automóvil mas que preste el servicio de transporte de personas en nuestra ciudad, aunque no utilice reloj taxímetro. Los miles de coches al servicio de Uber y DiDi producen una sobreoferta, lo que hace que, a todos, nos toque recibir migajas por nuestro trabajo. Y, en el taxi, esto es mas notorio, dado que, como lo que cobran las app ilegales que, además de competir con nosotros, compiten entre si, es ridículamente bajo, la gente las elije, dada la situación económica de la mayoría del pueblo. Es obvio que, cuando monopolicen el mercado y la quiebra haya alcanzado a casi todos los taxis, una derrotará a la otra, o se cartelizarán y los viajes pasarán a costar cinco veces mas de lo que cuestan hoy pero, eso a la gente no le importa. Como tampoco le importa que, si no existiera ningún transporte trucho, el taxi saldría mucho mas barato, dado que haría mas viajes y esto es tomado en cuenta por quienes hacen el estudio de costos. Seguramente aparecerá alguna solución. volverán los remises truchos, o vaya uno a saber que pasará. Eso si, en el mientras tanto, mas de 7.000 familias taxistas sufrirán las consecuencias de la desidia e impericia del Sr Pablo Lautaro Javkin.
La Sra Schmuk no puede desconocer que, ante los apremios económicos actuales, a la gente le importa mas ahorrar un peso que su propia seguridad, la que pone en riesgo al subir a un auto de una app ilegal que no sabe si lo maneja el que dice en la app o si este tiene un perfil falso y salió la semana pasada de la cárcel. Este solo motivo alcanza para erradicar a estas app de suelo rosarino. Y la Sra. Schmuk debería saberlo. Una cosa es que el control de los choferes se haga a mas de 10.000 kilómetros de distancia, como sucede con estas app, y otra muy distinta es que lo haga nuestra municipalidad, la que, por otra parte, en este tema está obligada a tutelar la seguridad de la gente.
La Sra Schmuk no puede perder de vista el concepto de servicio público del taxi. y, resulta que es Presidenta del Concejo Municipal que impuso merced a la mayoría a la que ella pertenece, la tarifa dinámica. Nada mas alejado de un servicio público. Tomemos en cuenta lo sucedido en España, si no. Durante las Danas (grandes inundaciones) que causaron mas de doscientas muertes en ese país hace unos pocos meses, en medio de la catástrofe, Uber cobraba sus viajes mas caros a la gente que trataba de rescatar o ayudar a sus familiares o de salvar sus pertenencias, simplemente porque esto había aumentado la demanda. Si esto no es crueldad, ¿la crueldad donde está? Por Ordenanza, las puertas están abiertas en Rosario, para que suceda lo mismo. Y con los taxis. Breve cuenta: se puede cobrar un 20% mas o un 20% menos. Un viaje de 100 puede costar 80 o 120. la diferencia no es poca. para que un viaje de 80 llegue a costar 120, le tengo que sumar un 50%.
La Sra. Schmuk no puede desconocer que, al momento de llamar a concurso para adjudicar nuevas licencias a título oneroso, cosa que hizo Javkin, las Ordenanzas le otorgaban el monopolio del transporte de personas a los taxis y remises de la ciudad autorizados por la municipalidad, con lo cual, al haber miles de vehículos particulares prestando servicio para apps no autorizadas, la adjudicación de esas licencias es, claramente, una estafa. Prueba de ello son las y los muchos adjudicatarios que comenzaron a prestar servicio recientemente con toda la ilusión al volante y hoy no pueden ni pagar la cuota del plan del 0 Km. que utilizan como taxi, debido a la merma de mas del 50% en la recaudación, a raíz de que en la ciudad parecería que los intendentes son los ceos de Uber y DiDi.
La Sra. Schmuk no puede desconocer que, en Marzo de 2.021, el Juez Marcelo Quiroga, (Juzgado Nro. 7 en lo Civil y Comercial) le dijo al Intendente Javkin que era (y sigue siendo hoy) el Ejecutivo Municipal (o sea, Pablo Javkin) quien tenía el poder de policía, y que no era necesaria la intervención judicial para impedir que una app ilegal opere en nuestra ciudad. Y la Sra Schmuk sabe que, desde ese momento hasta el presente, la municipalidad hizo poco y nada para impedir que estas app se manejen a su antojo en Rosario. Poco para llevarlos al corralón, y nada para bloquear las app.
Pero esto no fue lo único que nos impulsó a convocar a una conferencia de prensa este lunes, en el marco de la manifestación frente a la Municipalidad, lo cual venimos realizando desde mediados de Diciembre pasado. Hubo mas.
Avanzada al semana, Mario Cesca, Presidente de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (ATTI) presentó una iniciativa, a juicio de Paradas Libres, totalmente descabellada e incongruente en el Concejo Municipal.
Cesca, dando un evidente "manotazo de ahogado" pide la desregulación de todo y, además, pide a gritos ser explotado por las multinacionales, ya que, en su Proyecto, propone que la Municipalidad nos permita trabajar con cualesquier aplicación, estén estas autorizadas o no.
Esto último es de una incongruencia e inconsistencia tales que cualquier concejal serio, tras verlo, debería hacer un avioncito y arrojarlo volando al cesto de residuos. ¿Cómo se va a proponer que se autorice al taxista a trabajar con apps no habilitadas? Pasando en limpio la propuesta: Se está pidiendo que nos dejen trabajar en la ilegalidad. Así de simple.
Le tengo malas noticias al Sr. Cesca. Si su peregrina idea prosperara, haría que, mas temprano que tarde, nos fundiéramos todos los taxistas. Con Uber y DiDi en todos los taxis, hasta que una de las dos derrote a la otra (y siempre y cuando no aparezca una tercera) deberíamos cobrar los precios ridículamente bajos que fijan, a su arbitrio, estas multinacionales. Y esto no es una estimación. Es lo que está sucediendo hoy.
Vamos a ejemplificar, así se comprende. Las apps ilegales, en un 75% de la franja horaria, que es de baja demanda (y ese 75% va a crecer, dado que la cantidad de vehículos prestando servicio ilegalmente aumenta día a día) ya no cobran, como hace unos meses, un 25% mas barato que el taxi. Hoy ( Paradas Libres está haciendo una tarea de investigación al respecto) cobran el 50%, (la mitad) de lo que cobra un taxi. O sea que, salvo un fin de semana por la noche, o un día de semana en algunos horarios pico, un viaje que en taxi cuesta $10.000, en una app ilegal cuesta 5.000. A esos 5.000 hay que restarle la comisión de las app ilegales, que es un 30%, aunque, en algunos casos, sea algo inferior, sólo por ahora. 5.000 menos 1.500 dá 3.500. Mas allá de que estas app ofrecen algunas promociones a sus choferes, de acuerdo a la cantidad de viajes que estos realicen, esto no llega, ni cerca, a compensar la terrible pérdida que genera percibir $3.500 por un viaje por el que deberían percibirse $10.000.
El Sr. Cesca, ¿en serio defiende los intereses de los titulares que integran su asociación, según el mismo lo afirma?
El Sr Cesca, ¿en serio cree que la solución a esta problemática acuciante pasa por aliarse al enemigo, sin que el enemigo lo haya pedido?
El Sr. Cesca, ¿en serio piensa que si la municipalidad desregula la tarifa y cada taxista puede cobrar lo que quiera, esto nos va a beneficiar?
El Sr. Cesca, ¿en serio cree que dejar de pagar la tasa de desinfección y la de inspección técnica, que se pagan dos veces al año y que representan menos de un café diario, nos va a ayudar a mejorar nuestra situación?
El Sr. Cesca, ¿en serio cree que es mejor quitarle los derechos laborales a los empleados, en lugar de llamarlo al Diputado de la Nación Hugo Tognolli, para preguntarle si se puede hacer algo con el Proyecto que Paradas Libres le entregó hace ya varios meses, y propone que las micro pymes paguemos el 50% del 931 por cada empleado, diferenciándonos así de bancos y grandes empresas? ¿O acaso le parecerá esto demasiado revolucionario?
En definitiva, tanto a la Sra Schmuk, como al Sr. Cesca, les decimos: LA ILEGALIDAD NO DEBE SER UNA OPCIÓN.
Por último, las siete agrupaciones que brindamos esta mañana la conferencia de prensa, agradecemos la presencia de los periodistas. Sin ellos, nuestra postura, nuestras ideas, nuestras propuestas, no alcanzarían la repercusión que, tal vez, merecen.






Excelente comentarios .
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNo llegamos a leerlo. Qué pena!
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