LO BARATO VA A SALIR CARO
El tema, bien abordado, no es tan difícil de entender.
Uber, DiDi y compañía son empresas con un solo fin: el lucro. En consecuencia, utilizan todos los medios a su alcance (que no son pocos) para lograr y potenciar su objetivo: el lucro. Para ello, su actividad requiere de total libertad. Ninguna exigencia, ninguna regulación, ningún requisito, ningún cupo de vehículos, ninguna tarifa a respetar, nada...
De esa manera, tarde o temprano, privará la ley del mas fuerte. Y, lógicamente, el mas fuerte es Uber. ¿O acaso alguien puede pensar seriamente que un grupo de taxistas y/o remiseros que, con su actividad, apenas gana para sobrevivir, puede oponer alguna fuerza a la cuarta multinacional del mundo en facturación?
El objetivo de estas empresas de transporte está a la vista: destruir los sistemas de taxis y remises legales de cada ciudad en la que desembarcan para, luego, fijar las tarifas y las condiciones a su antojo. Entonces, cuando no quede un solo taxi ni un solo remis funcionando (hoy, entre taxis y remises, hay mas de 2.000 licencias inactivas, sobre un total de menos de 5.000) la gente no va a poder elegir subir a un transporte legal cuando llueva, a la salida de un evento masivo o , simplemente, por considerar caro viajar con estas empresas. Y no lo va a poder hacer porque los taxis y los remises legales estaremos todos fundidos. Será en ese momento cuando el oligopolio de estas multinacionales cobre lo que se le de la gana y nadie podrá impedirlo.
El boomerang ya está en el aire
Por si hiciera falta, quiero recordar: En Valencia, España, entre fin de Octubre y parte de Noviembre de 2.024 se produjeron, a raiz de la Depresión Aislada de Niveles Altos (DANA), inundaciones que se cobraron 304 vidas humanas. En medio de la catástrofe, Uber, Bolt y Cabify les cobraron el doble de lo habitual a gente que trataba de reencontrarse con sus seres queridos (o hallar los cadáveres de sus seres queridos), de proteger sus pertenencias, y también a los voluntarios. Ante tamaña demostración de priorización del lucro por sobre la prestación del servicio, se aprobó una norma que prohibe que, ante cualquier emergencia, estas empresas cobren tarifas abusivas
El 28 de Abril de 2.025, Uber Bolt y Cabify, desoyendo la nueva normativa, volvieron a cobrar tarifas abusivas a la gente que no pudiendo volver a su hogar, había dormido en casa de un amigo, en un vagón de tren o en una estación del metro, a raíz del gigantesco apagón que afectó a enormes regiones de España y también de Francia, Portugal, Andorra, etc.
En España, basados en la nueva norma, les aplicaron las multas correspondientes a Uber, Bolt y Cabify, (esta última, para colmo, española). Seguramente, estas multas serían menores a las ganancias obtenidas ilegalmente, por eso prefirieron no respetar la norma...
Claramente, un servicio público como el del taxi y el del remis no puede regirse por la "ley" de oferta y demanda. La insensibilidad de esa "ley" no escrita, no puede ni debe alcanzarnos. Somos taxis. Los mismos que durante la pandemia de coronavirus estuvimos arriesgando nuestras vidas para trasladar gente, aunque el Gobierno nunca nos declaró servicio esencial. Los mismos que durante la catástrofe de calle Salta 2.141 nos bajamos del taxi para intentar ayudar. No queremos ser Uber ni DiDi pintados de negro y amarillo. Y los taxistas o remiseros que actualmente regalan viajes trabajando para estas multinacionales, a raiz de la escasez de viajes hechos por los taxis y los remises causada por estas mismas multinacionales, empujados por la necesidad, no entendieron nada. Alimentan al monstruo.
La regulación es fundamental:
Exige carnet de conducir profesional, incluídas condiciones técnicas, sicológicas y legales necesarias para que los usuarios tengan la tranquilidad de saber que están siendo trasladados por un profesional.
Decide que medidas, que características, que cilindrada y que antigüedad deben tener los vehículos y su cantidad, (tras los estudios pertinentes) para prestar el servicio adecuadamente.
Tras un estudio de costos minucioso, establece una justa tarifa, lo cual evita abusos de los taxistas ante la necesidad de disponer del servicio de parte del usuario y abuso del usuario ante las necesidades económicas del taxista de hacer un viaje, aunque resigne casi toda su ganancia.
Controla y propende el cumplimiento de condiciones de higiene, salubridad (desinfección), confort (funcionamiento de acondicionador de aire y calefacción) y seguridad (estado de amortiguación, cubiertas, frenos, luces, etc), periódicamente en el galpón destinado a tal efecto, y en la calle, en cualquier momento.
Controla y monitorea todos los taxis de la ciudad en tiempo real. Por otra parte, merced al control y al monitoreo, la mayoría de los objetos perdidos por los pasajeros, se recuperan.
Todas las decisiones importantes que afectan los servicios de taxi y de remis, se toman democráticamente en el Concejo municipal, integrado por representantes de diversos colores políticos.
La falta de regulación, propuesta por el fundamentalista libertario Juan Pedro Aleart, nos pone en un escenario distinto:
El concejal libertario pro Uber.
Aleart, que en su alocución en el Concejo Municipal, aseguró que Rosario debe ir donde va el mundo, no aclara muy bien que quiere decir con esto.
¿Acaso preferirá la regulación de estas empresas, como se hizo en Inglaterra, España, México, Brasil, Chile, Australia, Indonesia, Polonia, Portugal, muchas ciudades y/o estados de Estados Unidos, etc.?
¿Quizás desee que se las declare Empresas de Transporte, como lo hicieron los Tribunales de la Unión Europea?
¿Preferirá, tal vez, que a los choferes de estas empresas se los considere trabajadores en relación de dependencia, como lo dispuso la Suprema Corte de Justicia de Uruguay un par de días antes de que el libertario presente su Proyecto desregulador, como lo hizo también la justicia de Holanda (Países Bajos) en Setiembre de 2.021, o acaso como lo dispuso la Justicia del Reino Unido, respondiendo al reclamo de 25 extrabajadores de Uber en Febrero de 2.021?
Podríamos decir que una cosa es el mundo y otra su mundo, Sr. Aleart.
En la misma alocución, Aleart, que utiliza como eslogan de campaña (campaña permanente, al decir de Joseph Goebbels, jefe de propaganda nazi) la palabra parche, y lo hace tanto para un fregado como para un barrido, calificó de parche la actualización de la tarifa de taxis y remises, y aseguró que el Ejecutivo y el Legislativo de nuestra ciudad cuando pretendieron incluir a las multinacionales en la Ordenanza votada hace dos años, dejaron a algunas de ellas afuera pero el "mercado" decidió, y revolcó a Rosario. Una opinión que se basa en una mentira, y no podría ser de mas mala leche. Lo votado en Mayo de 2.024 no dejó afuera a nadie. Fueron Uber y DiDi las que no quisieron entrar. Y, en cuanto al "Dios mercado", este se impone cuando un Gobierno no controla, o lo hace deficientemente.
Tanto no controla la municipalidad, que Cabify, única multinacional que "entró", hace lo que quiere con sus tarifas, bastardeando los montos para competir con las ilegales y nadie, desde la municipalidad, la pone en su lugar.
La idea de Aleart es que la municipalidad, cuyo cargo de intendente él pretende, se saque de encima la mayor cantidad de responsabilidades posible. Que sea una empresa con sede a miles de kilómetros de aquí la que se haga cargo de transportar personas (o sea vidas) sin intervención ni responsabilidad alguna del Estado. Olvídémosnos los rosarinos de ver como pasan los empleados municipales cortando las matitas que crecen entre las baldosas de la vereda, o barriendo al lado del cordón. Vayamos agarrando la bordeadora y la escoba. Si Aleart pretende lavarse las manos en el tema servicio público de transporte, qué no hará con otros servicios. Ni siquiera esperen que estén en hora los relojes públicos. En fin... Seremos nosotros, los ciudadanos de a pie, los que tendremos que poner los "parches" ante el deslinde de responsabilidad estatal que propone el libertario.
Aleart también dijo que se está perdiendo la oportunidad de tener una sociedad moderna y, en su Proyecto, propone que se acepten vehículos de ¡15 años de antigüedad! mientras esa cifra es de diez años solamente para taxis y remises.
¿Serán mas modernos los vehículos de 2.011 que los de 2.016, Sr. Aleart?
Con la desregulación de la tarifa, ¿se pretende ir al modelo peruano, en el que el pasajero se acerca al taxista que está primero en la fila y le pregunta cuántos soles le cobra para hacer determinado viaje, luego va al segundo, el taxista le pregunta cuánto le dijo el de adelante y le pasa un presupuesto menor, luego va al tercero, y así...? Un auténtico mercado persa del subdesarrollo, tildado de moderno por el concejal.
¿Y de que otro rasgo de modernidad me habla, Sr Aleart? Porque, que se sepa, hace rato que las aplicaciones legales no tienen absolutamente nada que envidiarles a las ilegales. Hace rato que existen medios electrónicos de pago en taxis y remises, hace rato que etc, etc, etc.
Pero vamos al Proyecto.
El primero de los considerandos dice que la Constitución Nacional garantiza el derecho de todos los habitantes a trabajar y ejercer toda industria lícita. Cierto. Pero olvida el artículo 14 bis de dicha Constitución, que dice que debe haber equitatividad en las condiciones de labor e igual remuneración por igual tarea. No es tan extensa nuestra Constitución, sería conveniente que se lea en su totalidad.
Que nos diga el Sr. Aleart cómo va a haber equitatividad entre un chofer en relación de dependencia, como en taxis y remises, y un monotributista, como en el caso de los que trabajan para las multinacionales. Y cómo la va a haber entre un chofer de un vehículo (taxi) de no mas de diez años de antigüedad y otro que maneja uno (Uber o DiDi) semi destruído, tras transitar 15 años por las calles de la ciudad.
Y cómo va a haber igual remuneración por igual tarea si, actualmente, por el mismo viaje, un taxi cobra 10 pesos y un vehículo de aplicación cobra 5.
El segundo de los considerandos es una falacia. El Código Civil y Comercial de la Nación, cuando habla de acuerdo entre privados, menciona explícitamente a dos partes, a saber: transportado y transportador. En nigún segmento de su texto hace referencia a empresa alguna. Si bien se podría discutir el alcance del artículo 1.280 del Código cuando, en una ciudad, el transporte se encuentra regulado por Ordenanza o Ley, dejemos esto de lado y aceptemos por un momento la hipótesis de su vigencia. Esta no es tal cuando las partes son tres, no dos. Y, en el caso de marras, las partes son: transportado, transportador y empresa, o sea, tres. Y la presencia de esa tercera parte no se puede soslayar, y no es inocua. Es la empresa la que decide cual de sus choferes debe realizar el viaje, el recorrido del mismo, su horario, su punto de partida y de llegada, el monto a abonar por el pasajero, la comisión que recibirá el chofer por su trabajo y el porcentaje que se quedará la empresa. Y puede suspender temporalmente al chofer, por decisión unilateral. Todo esto hace añicos al artículo 1.280 del Código Civil y Comercial. Y usted, Sr. Aleart, lo sabe. O debería saberlo. No mienta. No engañe a la gente.
El tercero de los considerandos no considera que las plataformas legales también son transparentes ya que identifican al conductor y hacen seguimiento del vehículo por G. P. S. en tiempo real.
Sobre el cuarto de los considerandos, (tarifa dinámica y no regulada) ya nos explayamos líneas atrás.
En lo que hace al quinto de los considerandos, decimos que tanto en el sistema legal como en el ilegal, se puede abonar a través de medios electrónicos o en efectivo. Cualquiera, menos Ud. Sr. Aleart, lo sabe.
En el sexto considerando habla de la responsabilidad del Concejo en cuanto a promover una modernización constante de la flota vehicular. Esto es, auténticamente, piripipí. El Proyecto (como se dijo líneas arriba y como puede comprobarse leyendo su texto aquí transcripto) acepta vehículos de quince años de antigüedad, mientras en taxis y remises la antigüedad no debería superar los diez años. ¿De que modernización de la flota vehicular me habla, Sr Aleart?
En el séptimo considerando refiere a Uber moto o DiDi moto. ¿Sabrá el Sr. Aleart que las empresas de seguro no aseguran motos para transporte de personas a título oneroso?
Ya en los artículos del Proyecto:
Artículos 1 y 2) No es transporte privado a través de plataformas. Estas multinacionales son empresas de transporte que prestan un servicio público. Así lo dictaminó hace años el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, nada menos. Infórmese, Sr. Aleart. Y, si lo sabía, no mienta.
Artículo 7) ¡Faltaría que no se exija carnet de conducir!
Artículo 10) Cuando un legislador incluye al final de su Proyecto la frase "Derógase toda norma que se oponga a la presente" es porque no se tomó el trabajo de conocer las normas que se oponen a "la presente" y, por ende, no puede mensurar las consecuencias de esa derogación. No se puede ni se debe legislar con tamaño desconocimiento, Sr. Aleart.
Afortunadamente, gracias a que la información es pública, compartimos el texto del Proyecto del concejal Aleart.
Además:
El Proyecto no establece límite alguno para la cantidad de vehículos al servicio de transporte de personas y/o mercancías. Esto puede resultar en una sobreoferta, la que tendrá como correlato, según las leyes de mercado amadas por el Sr. Aleart, que los precios vayan a la baja, con el consecuente impacto económico negativo para el prestador, el que no podrá renovar ni mantener el vehículo. Además, esto también genera congestión vehicular y, con ello, mayor daño al medio ambiente.
Al suprimirse la regulación, el control lo hace cada empresa. Pregunto: ¿Cómo saben Uber o DiDi, a 11.00 y 20.000 Kms. de distancia de Rosario respectivamente, ante una divergencia, si es verdad lo que dice el usuario o lo que dice el chofer? ¿Cómo saben si alguno de sus vehículos entre las mercancías que transporta incluye sustancias prohibidas, (droga) siendo herramienta útil a los fines del narcotráfico? Distinto es que el control se ejerza en nuestro municipio, que es el lugar donde los vehículos legales prestan servicio.
¿Y cómo saben Uber o DiDi si el perfil de sus choferes es auténtico o falso? Distinto es que el control lo haga Servicios Públicos de nuestra ciudad. ¿O no, Sr. Aleart? ¿Puede estar seguro el usuario con controles tan lábiles?
Cuando el Sr. Aleart dice que, con su Proyecto, los taxistas (y no dijo remiseros) tendrán la libertad de trabajar con cualquier "plataforma" sin ser castigados por el Estado, ¿comprenderá que eso no es libertad, sino obligación, dada la falta de opciones reales ya que, al desplazarse el usuario a las empresas de transporte via aplicaciones para ahorrar unos pesos, taxistas y remiseros acabarán cautivos de estas, ganando monedas, dado que taxis y remises no harán ni el 10% de los viajes que harían si estas multinacionales no estuvieran?
¿Tendrá idea el Sr. Aleart que, de no operar ilegalmente en nuestra ciudad estas multinacionales de transporte via app, taxis y remises harían el doble de los viajes que hacen actualmente y esto derivaría (vía reformulación del estudio de costos) en una baja sensible en el costo de cada viaje, lo cual acabaría beneficiando económicamente al usuario que, además, volvería a un servicio seguro, controlado y monitoreado en tiempo real por nuestra municipalidad, con choferes profesionales, sin antecedentes penales, sin causas de género, sin deudas de cuota alimentaria, etc.?
¿Sabrá el Sr. Aleart que si se habilitan regímenes distintos para la prestación de un mismo servicio, se está violando el principio de igualdad ante la Ley? Igualar entre desiguales es consagrar la desigualdad. Por si no se entendió: Si se nos da la misma raqueta, la misma indumentaria, el mismo calzado, y se nos pone en la misma cancha disponiendo de iguales pelotitas a Carlos Alcaraz (número uno del tenis mundial) y a mi, las condiciones de igualdad serán inobjetables pero, el partido acabará 6-0, 6-0. En favor de Alcaraz, obviamente.
Podríamos haber guardado silencio al respecto pero, dado que La Libertad Atrasa cuenta con 5 concejales, mas la aliada de Nación y Libertad, Unidos tiene un bloque de 6, el "Socialismo" uno de 2, UNO cuenta con 1 concejal y hay una mas del PRO, o sea, un total de 16 concejales, sobre 28 que tiene el cuerpo, es decir, una clara mayoría cuya postura no dista tanto de la reflejada en la iniciativa presentada por el libertario, queremos repudiar en su totalidad el expediente 278.513 presentado por Juan Pedro Milei Aleart y firmado por todo su bloque, y nos declaramos en estado de alerta ante la posibilidad de que tamaño despropósito sea aprobado.




Comentarios
Publicar un comentario