¿ PORQUÉ EL TAXI ESTÁ EN TERAPIA INTENSIVA?
Podríamos hacer un análisis a nivel global, hablar de lo ideológico (mucho influye esto en las decisiones de varios Gobiernos del mundo sobre desregular todo, hasta lo que no debe desregularse) de la irrupción de estas empresas de transporte que utilizan una app para lograr su cometido (aunque se diga "genéricamente" Uber, son casi 20 las empresas) y lo hacen, en la gran mayoría de todos los sitios del mundo en los que operan, (alrededor de 1.500 ciudades) sin autorización alguna del Gobierno, coimeando en muchos de estos casos, como lo reconocieron públicamente socios, hoy suspendidos, y empleados calificadísimos de Uber, tras los Uber papers o Uber files. Pero, trataremos de circunscribirnos a nuestra ciudad.
EMPECEMOS CON EL MEA CULPA:
Cuando aparecieron las empresas de radiotaxi, algunos taxistas se opusieron, inclusive via recurso de amparo, lo cual no tuvo ni tiene una justificación válida. Simplemente, no querían gastar un peso.
Cuando surgió Movi Taxi, como respuesta a Easy Taxi (aplicación similar a Uber que trabajaba exclusivamente con taxis, que empezó proveyendo viajes gratis para taxistas y usuarios pero, a meses de iniciada su actividad en Rosario, comenzó, -lógicamente- a cobrarle al taxista por su servicio) muchos trabajadores del volante querían que Easy continuara, mientras otros preferían lo contrario. A todo esto, su sucedánea (Movi Taxi) pasó a ser obligatoria. Varios taxistas se opusieron a esto. A pesar de ser ésta gratuita, no la querían. Muchos pegaron el sticker con el código Q R en el parasol del taxi pero no se logueaban. Para colmo, que terminara siendo privada en vez de municipal, no cayó bien.
Cuando se estableció la obligatoriedad del monitoreo, muchos taxistas se opusieron, dado que consideraban que mas que por seguridad, se usaba para controlar a los taxis.
Cuando se instauraron cronogramas de trabajo, un alto porcentaje de taxistas estuvo en contra, argumentando que los fines de semana querían estar con la familia. Como si el taxi fuese una librería sita frente a una escuela, que cierra los sábados y domingos, y no un servicio público.
Cuando se dispuso que el taxi debía tener, a la vista del pasajero, foto, y nombre y apellido del empleado y del titular, muchos se manifestaron en contra, argumentando riesgos al exponer su identidad.
Es una realidad que no todos los empleados están registrados por 8 horas diarias de labor, mas allá de la válida argumentación que, desde lo económico, esgrima el titular.
Por otra parte, es cierto que hay un pequeño porcentaje de unidades cuya higiene deja que desear y un porcentaje aun menor de choferes con higiene, presencia y modales cuestionables.
Es cierto también que hay unidades cuyo estado general (mas allá de la higiene) es lamentable, aunque la responsabilidad final en el tema la tenga el área de control de la municipalidad
¿QUÉ INCIDENCIA TIENEN ESTAS FALENCIAS EN LA DECISIÓN QUE TOMA LA GENTE AL MOMENTO DE TENER QUE MOVILIZARSE? VEAMOS:
Que un taxi no estuviera suscripto a una empresa de radiotaxi, influía en mucha gente que prefería la comodidad de llamar por teléfono a la empresa desde su hogar o su trabajo. Y, además, al haber taxis que no trabajaban en ninguna radio, había menos unidades para cubrir la demanda, lo que originaba demoras. Esto hoy no sucede, ya que las radios están siendo gradualmente reemplazadas por las aplicaciones.
Tener una app y no loguearse hace que haya menos taxis disponibles para satisfacer la demanda. En algunos horarios, esto resiente la eficacia del sistema, por ende, influye en la preferencia de la gente.
La falta de monitoreo no hace que la gente deje de tomar taxi. Sin embargo, conspira contra la seguridad del taxista y del usuario.
El no cumplimiento de los cronogramas de trabajo llevó a mucha gente a buscar otros medios de transporte (generalmente ilegales) dado que muchos fines de semana no encontraba taxis libres.
La identificación de quien maneja exhibida en cada unidad es importante. Sin embargo, no es motivo para que la gente deje de tomar taxi, el hecho de que falte esa información.
Que el empleado esté registrado por cuatro horas diarias y no por ocho, no hace que la gente tome menos taxi.
La higiene del taxi, la del chofer, y los modales de este, si un usuario tiene reiteradas experiencias negativas, puede hacer que busque un transporte alternativo. No obstante, al ser estos casos muy inferiores al 10% de la flota, su incidencia es baja, y dista de ser determinante.
Al igual que el item anterior, al ser bajo el porcentaje de taxis cuyo estado es cuestionable, es difícil que al mismo pasajero le toque subir a dos o tres taxis seguidos con esa falencia, por lo que no serán tantos quienes decidan buscar un transporte alternativo por esa causa.
¿SI LOS TAXIS Y LOS TAXISTAS FUESEN TODOS EXCELENTES, LA GENTE NO RECURRIRÍA A LAS APP ILEGALES?
Definitivamente, la gente igual se volcaría a las app ilegales. Tengamos en cuenta que, durante mas de 25 años, sobrevivieron en nuestra ciudad remises y remiserías truchos. Esto da una acabada idea no solo de la desidia de la municipalidad para controlar, sino tambien del desapego de muchísimos habitantes de nuestra ciudad por la legalidad.
Hoy, con las app ilegales, sucede lo mismo.
Aquel al que no le importa la legalidad, si un viaje en taxi cuesta $7.800 y el mismo viaje, en una app ilegal, cuesta $3.200 (esto sucede en el 80% de las horas de una semana) no tendrá nada que pensar. Ya lo dijo sabiamente Chester James Carville Jr. (jefe de la campaña electoral que lo llevó a la Presidencia de Estados Unidos a "Bill" Clinton): "Es la economía, estúpido". En mas del 90% de los casos, esto es así. Aunque también están aquellos que siempre odiaron a los taxistas. Que creen que un viaje de $15.000 que se hace en 10 minutos es todo ganancia y su mal sacada cuenta les da 15.000 × 6, 90.000, × 10 hs = $900.000 x día. ¡¡¡¡¡!!!!! Que no tienen en cuenta el tiempo que el taxi está desocupado. Que, al sacar mal las cuentas, envidian al taxista, convencidos de que ellos gana menos. Y también el que odia al taxista porque no comparte la posición política de este, tomando algunos casos de "muestra" como si la individualidad fuera el conjunto.
De igual modo, los choferes de apps ilegales tienen mas de una vertiente claramente identificadas. Están los que tienen su trabajo y salen con su coche, bien vestidos, bien presentados y con la unidad limpia y perfumada, a hacer una "changa" ilegal de tres o cuatro horas, o de fin de semana. Están los que trabajan ilegalmente entre 8 y 12 horas diarias, (generalmente ex taxistas que no pudieron renovar su carnet por irregularidades ante la justicia penal, y ex remiseros "truchos") y están también los que, trabajando como taxistas, (en Rosario y en poblaciones vecinas) se bajan las aplicaciones y trabajan ilegalmente en nuestra ciudad, también entre 8 y 12 horas diarias.
LA PREGUNTA QUE SURGE ES: ¿QUÉ DEBE HACERSE PARA QUE NADIE SE PERJUDIQUE Y PARA QUE LA ILEGALIDAD NO SEA LA NORMA?
Siendo taxista, poco. Todo lo que se haga, si no cuenta con acompañamiento del poder político, no servirá. Queda claro que todo lo que se puede hacer es intentar persuadir a los funcionarios para que erradiquen la ilegalidad de nuestra ciudad. Obviamente, para ello, cuantos mas seamos y cuanto mas unidos estemos, mejor.
Presentar proyectos cada uno por su lado, algunos de los cuales van a contramano de lo que la comunidad taxista necesita (decimos necesita, no decimos quiere) es un grave error.
Siendo político, ocupando el Ejecutivo de nuestra ciudad, se puede hacer todo. Obviamente, hacer que se respeten las Ordenanzas es resorte exclusivo de la intendencia. Lo sabemos todos y, por si hiciera falta, el Juez Marcelo Quiroga le refrescó la memoria al Intendente Javkin en su fallo, afirmando que el Ejecutivo Municipal tiene el poder de policía en el tema Uber.
Dentro de lo que debió hacer el Ejecutivo desde el día en el que el primer Uber se puso a trabajar en la ciudad, hasta el presente, podemos enumerar los siguientes items:
- Activar todos los protocolos de control para evitar, de inmediato, que se produjera una competencia desleal, desigual, e ilegal de esa empresa con el taxi.
- Fijar, con la concurrencia del Concejo, las multas para quien haga el trabajo de taxis y remises rosarinos sin estar habilitado y utilice una app para lograr su cometido, en los montos mas altos posibles.
- Remitir, de inmediato, a ese primer Uber al corralón. Publicitarlo en todos los diarios, revistas, radios y televisoras locales, emitiendo un duro comunicado oficial, con foto del vehículo infractor incluída.
- Acudir, de inmediato, al Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) solicitando el bloqueo urgente de la aplicación en el "polígono Rosario".
- Si el ENACOM hubiere contestado que no tenía las herramientas para realizar lo solicitado, (eso le contestó a Bariloche no hace mucho tiempo) pedirle autorización para hacerlo o, en su defecto, informarle que se va a hacer, dado que es la manera mas eficaz de evitar que cualquiera haga lo que le venga en ganas en nuestra ciudad, evitando malgastar recursos humanos, logística, (inspectores, choferes, etc.) que necesitan ser destinados a otros fines. (Esto defendería la dignidad de todos los rosarinos, incluída la del intendente, hoy pisoteadas por Uber y Didi.) Obviamente, lo dicho en este item habría contado con el acompañamiento mayoritario del Concejo de nuestra ciudad, dada la relación de fuerzas del oficialismo, mas el acompañamiento de la oposición, con lo que quedarían aislados el PRO y, hoy, La Libertad Avanza, que son manifiestamente pro Uber.
- Si el ENACOM accionara judicialmente y le impidiera a la municipalidad inhibir la señal de las app que ilegalmente operan en Rosario, contratar y capacitar personal para controlar que estas no puedan trabajar en nuestra ciudad. (Sería de esperar que el ENACOM se comportara de ese modo, dado que es un ente nacional y este Gobierno Nacional es el mas anti taxi y pro apps piratas que hemos tenido en el pais. Basta ver la autorización del Gobierno para que operen las app extranjeras en los aeropuertos que están bajo la órbita de Nación y, ni hablar de las declaraciones del Presidente Milei, "El taxista es alguien que gana plata sin hacer nada") Con inspectores en las inmediaciones del aeropuerto, la terminal de ómnibus, las estaciones de trenes Rosario Sur, Antártida Argentina y Rosario Norte, el casino, los hipermercados, los shoppings, los salones de fiestas, los boliches, y las cervecerías y restaurantes de Pichincha y del corredor gastronómico Pellegrini, y los grandes efectores de salud públicos y privados, en muy poco tiempo, la actividad de estas app se reducirían en un 90%. A eso podría sumarse la colaboración de los taxistas que, teniendo segura la información, podríamos enviar fotos y consignar Nro de patente y lugar en el que fue visto el vehículo fotografiado trabajando ilegalmente, a un número destinado a tal fin, de modo que ese registro sirva de ayuda a los inspectores, lo que, probablemente sumaría, aunque mas no fuere, un modesto 5%, al 90% mencionado anteriormente. Obviamente, impedir que vehículos particulares ingresen a calles exclusivas para taxis. Abro un paréntesis: Esto pasa hoy en la terminal de ómnibus, ante la increíble e incomprensible pasividad de los taxistas "habitués" de esas paradas, que ven como los Uber y los DiDi cargan y descargan pasajeros, mientras ellos cuentan chistes en la fila de espera. ¡Tan guapos y defensores del taxi que parecían hasta hace unos pocos años!. Trabajarán para Uber y DiDi? Cierro paréntesis. Poco tiempo permanecerían las app piratas en la ciudad si su actividad se redujera en un 95%. Y esto, dado el monto elevado de las multas, lejos de dar pérdidas, debido a la necesaria contratación de un mayor número de personal, le dejaría ganancias a la municipalidad.
Lo que queda muy claro es que el 100% de la responsabilidad del control lo tiene la municipalidad.
Pocos ejemplos, para no cansar:
Es la municipalidad, y no el ciudadano damnificado, la que debe controlar que muchos motociclistas no tapen la patente o no circulen sin patente, para pasar los semáforos en rojo sin ser detectados por las cámaras o, peor aun, para cometer delitos.
Es la municipalidad, y no el peatón en riesgo, quien debe controlar que el 90% de los ciclistas que hoy no lo hace, respete TODAS las normas de tránsito.
Era la municipalidad la que debía controlar el correcto funcionamiento de la rueda gigante del parque Independencia, donde murieron dos chiquitas que habían ido a divertirse sanamente, y no la empresa concesionaria, controlándose a si misma.
Y es la municipalidad la que, apelando al verbo que menos le gusta, "controlar", debió actuar hace años para evitar que el transporte ilegal compita con el transporte legal, clausurando TODAS las remiserías truchas de la ciudad, y generando condiciones de seguridad en los taxis (existen las mamparas antibala, por si la municipalidad no lo sabía.) para que se pueda entrar sin correr riesgos a cualquier barrio. Y hoy, TERMINANDO con la actividad de Uber y DiDi. La municipalidad debe hacerlo. No los taxistas.
Por otra parte (o por la misma) esto traería aparejado una reducción de un 30% o mas en el costo de los viajes, dado que si no hubiera UN SOLO VEHÍCULO DE APP ILEGAL, DE REMISERÍA TRUCHA, DE POBLACIONES VECINAS, TRABAJANDO ILEGALMENTE EN ROSARIO, los taxistas haríamos mas de 45 viajes por turno, no los 20 que hacemos hoy cuando nos va bien. Y esto entraría en el estudio de costos, modificando a la baja el monto de los viajes, con lo cual EL USUARIO NO DEBERÍA RECURRIR A LA ILEGALIDAD PARA PAGAR EL VIAJE MAS BARATO. Estaría, además, al viajar en un transporte legal, resguardada su seguridad, la que el Estado está obligado a tutelar.
En definitiva, reiteramos lo que venimos afirmando (para bien de todos) desde hace tiempo:
LA ILEGALIDAD NO DEBE SER UNA OPCIÓN.

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